Colectivos de la diversidad sexual presentaron una denuncia ante la Fiscalía General del Estado (FGE)
Por angeloai@voltlabagency.com

Integrantes de colectivos de la diversidad sexual presentaron una denuncia ante la Fiscalía General del Estado (FGE) por el presunto delito de privación ilegal de la libertad contra la clínica de rehabilitación “Jireh”, conocida como “Patrulla Espiritual”, además de una queja ante la Comisión Estatal de los Derechos Humanos, tras el caso de Carime, una mujer trans presuntamente retenida y violentada dentro del lugar.

La manifestación se realizó este martes 12 de mayo afuera de la clínica, ubicada en Residencial del Bosque, en Tijuana. Activistas acusaron presuntas violaciones a derechos humanos, humillaciones, discriminación y uso indebido de la imagen de la joven.
Eduardo Rodríguez, activista e integrante del colectivo Todas, explicó que la movilización surgió luego de la difusión de videos en redes sociales donde se observa a Carime llorando y pidiendo salir del centro de rehabilitación.
“Se violentaron sus derechos y su dignidad como mujer de la diversidad sexual”, declaró.
Los colectivos denunciaron que los videos fueron utilizados para monetizar contenido en plataformas digitales y exhibir a la joven en condiciones denigrantes. También aseguraron que, de acuerdo con las grabaciones difundidas, Carime habría sido obligada a vestir ropa de hombre pese a identificarse como mujer trans.
Ma. Teresita Díaz Estrada, integrante de organizaciones de diversidad sexual en Baja California, afirmó que el caso llegó a agrupaciones nacionales tras viralizarse un video en TikTok. Señaló que la joven fue tratada “de manera inhumana” y revictimizada durante su estancia.
Además, activistas indicaron que tienen conocimiento de al menos otra denuncia previa contra “Patrulla Espiritual”, así como otro caso que continúa en proceso.
Por su parte, el representante del centro, conocido como “El Chiquitín”, realizó una transmisión en Facebook donde aseguró que la identidad de género de la joven no era un problema para él y afirmó que el objetivo del lugar era ayudarla con sus adicciones.
Sin embargo, colectivos LGBT insistieron en que las autoridades deben investigar las condiciones del internamiento y el trato que recibió Carime dentro de la clínica.
